La carta

El sábado pasado iba a escribir una entrada sobre el 38 Congreso Federal del PSOE aprovechando el aniversario y contar porque pensaba y sigo pensando que los dos candidatos, siendo muy distintos, representaban lo mismo, porque Antonio Quero no fue realmente candidato -ni buen compañero- o qué fue de “mis locos” de Nuevo Socialismo pero estaba en Madrid y no quería postergar más la ejecución de una decisión ya tomada meses antes: mi baja del PSOE.

En 20 minutos -de ahí el resultado atropellado- escribí una carta dirigida a Alfredo Pérez Rubalcaba y me dirigí a Ferraz a entregarla… y la sede, por ser sábado, estaba cerrada -triste ironía-, así que me fui a Correos y la envié ¡con remitente y todo! A la tarde, en contra del criterio de personas que me quieren bien- la publiqué en este blog y esa misma entrada, ya a la noche, en twitter. Lo hice porque después de tantos años no me quería ir por la puerta de atrás, como si tuviese que avergonzarme de una decisión tan digna como fue la de afiliarme en su día pero sobre todo, porque quería explicar(me) ante mucha gente que se queda y a la que quiero. Publicar la carta ha generado aún más preguntas en forma de mensajes y llamadas que no me siento con fuerzas de contestar.

En fin, sigo en la(s) Izquierda(s) y en cuántas iniciativas progresistas me pueda meter a la vez pero no volveré a militar.

Me permitirán que haga una mención a aquellos amigos que se quedan y -sin decir nombres para no dejarme a nadie- los resumo en tres grandes grupos: los que quieren cambiar el PSOE desde abajo intentando liderar agrupaciones locales, a veces con éxito, como Sevilla Sur, Santa Cruz de Tenerife o Nou Barris (en el PSC) y otras sin ese éxito -por ahora-, como Las Palmas de Gran Canaria; los que participan en el debate de las ideas y siguen proponiendo en las ponencias y en las Conferencias Políticas -que no Conferencias de Organización, que nunca se harán- aunque sepan que no irán al espacio de debate final porque sus miembros ya están elegidos de antemano y por último, los que militan en Juventudes Socialistas, organización a la que siempre me sentiré ligado y de la que mantengo lo que dije en el Congreso de JSGC en el que dejaba de ser Secretario General: “lo mejor de Juventudes es que te echan por edad, imaginen que ocurriese en otros ámbitos”.

Un abrazo

y nos vemos en los bares… y en las manis!

DiscursoMiguelMontero

Pd: como un blog sin imágenes es un rollo y a solicitud de alguno/a les dejo una de las pocas fotos -las odio- que hay mías por ahí, precisamente de ese último congreso de JSGC.

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Ganaste Rubalcaba, me voy

Estimado compañero,

mañana hace un año que comenzaba el congreso que ganaste y por tanto hoy es el día que vence el plazo para convocar la “Conferencia de Organización” que permitiría a los y las militantes -si así lo decidíamos dado que muchas propuestas iban en ese sentido- generar mecanismos para evitar que ningún gobierno del PSOE volviese a derrochar el caudal de ilusión y compromiso que la ciudadanía les legó en las elecciones.

Porque de eso va la “Conferencia de Organización”: de que los y las militantes generásemos métodos de elección más democráticos, hasta el punto de renunciar a la exclusividad de poder elegir candidatos abriendo esa posibilidad a la ciudadanía, porque los candidatos no son del PSOE sino de los ciuadadanos y ciudadanas que los votan -posibilidad descafeinada y postergada sine die que no se va a aplicar, por ejemplo en las elecciones europeas-. Pero también toda una batería de medidas para evitar duplicidades y cargos eternos y lo más importante: impedir que tú o tu supuesta némesis Carme Chacón -que al mismo curriculum como miembro del Consejo de Ministros anterior añade el asqueroso indulto a los banqueros- o por supuesto, Jose Luis Rodríguez Zapatero, como hizo en su día Felipe González Marquez, volviesen a traicionar el mandato de la ciudadanía. Porque de eso se trata -trataba- la Conferencia -y por eso no quieres hacerla-: de que la militanciase se empoderase y garantizase que la acción en las instituciones fuese fiel a lo que se espera del PSOE.

Siempre me sorprendió que un partido lleno de socialdemócratas -y tanta gente de tantas izquierdas a la Izquierda- no fuese socialdemócrata… fíjate que atrevimiento ¡socialdemócrata! ya no te digo otra cosa porque, siendo la mayoría republicanos y republicanas, sé que mientras vuestra generación “la de la Transición” esté al mando, éste y otros aspectos de nuestra fallida democracia no se resolverán, como la estructura del Estado, con ese federalismo sobrevenido y desesperado que sacan ahora como bandera y que no se escuchó cuando tocaba defender el Estatut.

Pero no eres tú, soy yo. Después de años defendiendo publicamente las posiciones del partido, no me creo nada de las medidas que propone ahora el gupo parlamentario que diseñaste -y del que formará parte “el golfo” de Carlos Mulas-Granados si corre la lista por Madrid-. Lo peor es que muchas -como las medidas antidesahucios- sé que ya existían pero estaban en las cajones…

Muchos compañeros y compañeras me han dicho en estos meses que me refugiase en mi ámbito pero es que soy canario y no puedo defender a un gobierno que sube las tasas universitarias, echa empleados públicos y a día de hoy, sigue condenando a muerte a miles de personas negándoles el derecho a la sanidad. Además soy grancanario y no creo en defender cualquier medida desarrollista por disparatada que sea y para colmo soy palmense, donde el partido camina hacia la irrelevancia por ausencia del concejal, portavoz municipal, diputado y secretario general por 4 votos -los mismos 4 o 5 o 15 votos de socialistas que no se pudieron afiliar en estos años por culpa de este mismo secretario general-.

He llorado mucho -y también he reído mucho- en estos años de militancia -son ya casi 13 desde que, con la mayoría absolutista del año 2000, creí que había que dar un paso al frente e implicarme -y quien me conoce sabe cuánto lo hice- y también sé que quedan miles que seguirán intentando cambiar un partido que era el de la mayoría pero yo me rindo, no puedo más. Ganaste, tú y todos los que son como tú.

Un saludo socialista,

Miguel Montero Naranjo.